La bordonera, esa gran desconocida. O eso debía pensar un servidor cuando en 1997, totalmente obsesionado por los sonidos secos y duros, víctima de la ignorancia y haciendo caso omiso de mis compañeros de banda, decidí grabar el primer disco de Silencio Absoluto sin usar la bordonera de la caja, ¡tócate los cojones! (risas).

No os miento, el CD todavía está en el mercado, se titula ‘A ver qué pasa’ y se grabó en los estudios Sonograf de Pamplona, bajo la producción de Alfonso Montero. Ahora, con la fenomenal perspectiva que ofrece el paso del tiempo y el estudio del instrumento, con posteriores grabaciones a la espalda, etc. pues qué quereis que os diga… que me muero de vergüenza (risas), pero a lo hecho, pecho.

El tema es que esto que os acabo de contar, me viene de perlas para recomendaros un artículo que no debeis perderos sobre el origen y las diferentes clases de bordonera que existen, publicado hace unos años en la web de Ángel, responsable de Pdal Drums. Quizás para muchos de nosotros ahora todo esto sea muy obvio, pero creo que le puede venir muy bien a esos jovenzuelos que ahora empiezan a aporrear sus kits, llenos de ilusión.

Espero que os guste. Podeis leer el artículo PINCHANDO AQUÍ.

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