Recientemente nos poníamos en contacto con Javier Arasanz, principal responsable de Tambores Barbastro. Este artesano aragonés es todo un referente dentro y fuera de su tierra y lleva construyendo y reparando tambores desde 1989, bajo la denominación Tambores Barbastro desde 2012. Teníamos muchas ganas de conocerlo mejor y que nos contase más detalles sobre su actividad e historia.

Bienvenido a ‘El Redoblante’ Javier, cuéntanos,…¿cuándo nace tu afición por la percusión?.
De niño jugando con latas, cubos, botes de detergente, colgándomelos con alguna cuerda y con un par de palos me pasaba horas. Ya con 14 años entre en la banda de la Cofradía del Nazareno de Barbastro a tocar el tambor y allí es donde empezó esta gran pasión por la percusion.

¿Cuáles fueron tus principales referencias de tambores en tus comienzos?.
En aquellos años (1984) los tambores que utilizábamos eran los de reglamento con su caja de latón, sus aros de madera de haya, parches sintéticos y bordones de seda y cobre. Más adelante ya empecé a tocar con los tambores Royal que fabricaba Javier de Crivier Percusion.

¿Qué te motivó para convertirte en artesano de tus propios tambores?.
Empecé aprendiendo a reparar los tambores y bombos de mi cofradía ya que por aquí no había nadie que se dedicara a esto y a base de reparar y ver cómo estaban hechos empezó mi curiosidad por intentar hacerlos yo mismo. La verdad es que cuando estoy entre aros, parches, pieles… disfruto.

¿Qué recuerdos guardas de los primeros pasos de Tambores Barbastro?.
Recuerdo las horas y horas haciendo pruebas con diferentes maderas probando su fuerza para que no rompieran al curvarlas y el frio que pasaba ya que era invierno y en la calle protegido por un pequeño porche.

¿Actualmente en qué tipo de mercado se mueve Tambores Barbastro, acudes a ferias, exposiciones, etc.?.
De momento no hacemos ferias y exposiciones por falta de tiempo. La mayor parte de nuestros instrumentos se venden por internet ya que hacemos diferentes tambores, tamboriles, bombos… de diferentes regiones españolas. También hemos hecho algún instrumento para Portugal, Grecia, Suecia e Italia.

A la hora de arrancar con un nuevo proyecto o diseño, ¿cuál es el primer paso que das junto con el cliente?
Cuando el cliente nos pide un instrumento que no fabricamos le pedimos toda la información que tenga como medidas, materiales, fotografías, videos. Luego nosotros vamos realizándolo. De esta manera hemos ido haciendo muchos de nuestros instrumentos como los tamboriles gallegos, tambores asturianos, bombos legueros… que luego han entrado a formar parte de nuestro catalogo.

¿Hasta qué punto es importante la preparación previa de un proyecto para dotar de personalidad propia un instrumento?.
La personalidad al instrumento se la da el cliente, cada uno tiene una necesidad y gustos distintos.

En el tema de maderas, parches y metales, ¿tienes predilección por alguno en concreto?
Las maderas que mas utilizo dependiendo del instrumento que realicemos son el Haya y el Abedul. También utilizo Okume y Tablex.
Parches depende del instrumento y el que el cliente nos pida sintético, piel de cabra, cabrito, ternera…
Metales me gusta mucho el acero inoxidable para los tambores de Semana Santa creo que saca un sonido muy diferente al aluminio o el laton.

¿Qué opinas del uso de patrocinios para potenciar una marca?.
Los patrocinios en principio son una buena herramienta para darte a conocer a más público pero realmente no sé si eso puede dar más beneficios. No es algo que me haya planteado hacer.

¿Cómo ves a largo plazo el futuro de los tambores artesanales en nuestro país, crees que los medios especializados ofrecen suficiente cobertura a los pequeños fabricantes?.
El futuro de la artesanía es complicado en general, y es bastante difícil vivir de ella. No se le da la importancia que tiene, en España es considerada como productos de feria o mercadillo cuando en otros países está considerada producto de lujo. Con los tambores tenemos la suerte de las tradiciones de los pueblos con las procesiones, rompidas, exaltaciones, fiestas… creo que habrá tambores para rato.

¿Nos hemos dejado algo?…
Solo puedo añadir que gracias y agradeceros que os hayáis interesado en mi trabajo. Si pasáis por Barbastro no dudéis en visitarnos.

Así lo haremos, Javier.