En Tarragona los tambores suenan con nombre propio. Nuestro protagonista Javi Tirado es el principal responsable, junto al resto de su familia, de que la cultura del tambor goce de excelente salud en aquella tierra, heredera del estilo alcañizano.


Bienvenido a El Redoblante Javi, cuéntanos ¿a qué edad empezaste a tocar el tambor?

Creo que ya intentaba tocar el tambor en el vientre de mi querida madre, Encarna, en la Semana Santa del año 1981, pero al nacer en Noviembre aún tuve que esperar un tiempo más.
Ya es en la Semana Santa del año 1984, con casi 3 años de edad, donde salgo en las filas de la procesión del Santo Entierro y del Pregón de Alcañiz. Podéis ver la foto junto a mi hermana, Sílvia Tirado, en mi perfil de Instagram @Javi__Tirado. Por cierto, ese pequeño tambor estaba hecho por mi abuelo Miguel.

¿Qué te motivó para escoger este instrumento?
Escogí tocar el tambor sobre todo por mis raíces. Detrás de estas letras hay una historia familiar muy bonita que intentaré resumiros brevemente. Sobre los años 50, mi abuelo Miguel Tirado Foz, fue destinado por motivos laborales a Tarragona. Marcharse de Alcañiz con su mujer Pilar Pellicer Roca y sus 2 hijos Ángel y Miguel no fue fácil. Uno de estos 2 infantes era mi padre, Miguel Tirado Pellicer. Miguel hijo, pasó los años de juventud en Tarragona, nunca olvidó el pueblo y sus tambores. Se casó con una Tarragonina, mejor dicho, una Serrallenca de pro. Para quien no sepa, El Serrallo es el barrio de pescadores de Tarragona, donde hemos vivido toda la vida. Sobre el año 1987, mi madre colaboraba en la Parroquia de San Pedro del Serrallo y ese verano se decidió dinamizar el barrio con actividades infantiles. Mi padre propuso enseñar a los más jóvenes a tocar el tambor aprovechando que en un almacén de la parroquia aparecieron unos 7 o 8 tambores militares. Evidentemente, este aprendizaje tuvo un marcado acento Alcañizano en todas sus etapas.
Durante ese verano y posteriores meses y años, nos echaron de todos los rincones del barrio, acusados de alboroto y ruido insoportable, pero lo que no sabían es que la revolución del Tambor acababa de llegar a la ciudad.
De ese grupo de jóvenes, de edades entre 6 y 14 años aproximadamente, empezó la auténtica devoción por el tambor en Tarragona. Tan grande fue el impulso que, gracias a ese pequeño grupo de tamborileros, fundamos una colla de Diables y sacamos 2 pasos de Semana Santa a espaldas, El Santo Entierro y la Santa Cena, por orden de antigüedad. También cabe señalar que, posteriormente, los que se apuntaron a la moda de las bandas y tambores no fueron pocos. En esa época fundamos simultáneamente el paso y la Banda de la Santa Cena, o del Sant Sopar, dicho en catalán. Mi padre, me encargó la responsabilidad de dirigir, con solo 12 años, a ese grupo también formado por gente muy joven. Hoy tengo el orgullo de decir que he estado al frente de este colectivo durante los últimos 23 años de mi vida. Con este grupo empezamos a crear nuevas marchas, toques y un estilo muy peculiar que nos llevó a recorrer diferentes ciudades de nuestro país.
Hemos intentado siempre hacer las cosas bien, con sentimiento, moderación y humildad. Los resultados ya son hechos contrastados que se traducen en actuaciones en ciudades como Sevilla, Bilbao, Logroño, Madrid y en Jornadas Nacionales como las de Albalate del Arzobispo en el año 2011 y Alcañiz en el año 2017. Hoy podemos decir que, gracias a esta historia, los tambores de Alcañiz suenan y sonaran SIEMPRE en Tarragona.

¿Cuáles fueron tus principales referencias en el tambor en tus comienzos?
Pues sin duda, mi padre Miguel, él es y ha sido siempre mi referencia en todo lo que refiere a Tambores. Después de 38 años, lo hemos compartido todo. Miguel es un tipo que nunca falla, él siempre está a mi lado, con consejos, en procesiones, exaltaciones, curándome heridas y dolencias después de tantos ensayos y horas de repiquetes. Él lo ha sido y lo es todo.

Dinos un tamborilero/a o cuadrilla/cofradía que todavía no hayas visto en directo y que te gustaría ver.
Me lo pones difícil. Por suerte he visto mucho en estos años y creo que poco me queda por ver. Lo hacemos al revés, acepto propuestas de tamborileros, cuadrillas o cofradías que quieran proponerme visitarles en alguna actuación o ensayo. La verdad que me gusta mucho ir a ensayos de diferentes bandas, compartir opiniones, experiencias y algún repiquete.
Aquí tenéis mi correo electrónico por si queréis enviarme alguna propuesta: javitirado06@hotmail.com

¿Tienes alguna formación en percusión, técnicamente hablando?.
Nada, ninguna en absoluto, años de dedicación y mucho sentimiento.

¿Sigues una rutina continuada de estudio o práctica?.
El estudio lo dejo para los más jóvenes. Siempre va bien formarse, pero no es mi caso.
Mi práctica más habitual es tocar en casa con lo que sea, globo, cojín, libro, pad,… si no preguntarle a mi mujer, Montse. Suerte que ella es una gran tamborilera y me entiende perfectamente. También he de confesar que no puedo evitar escaparme de vez en cuando al Puerto de Tarragona o al campo a marcarme algunos repiquetes, a parte de los ensayos de banda que hacemos cada domingo a partir de Noviembre.

Háblanos de tu tambor actual, por favor. ¿Nos puedes detallar qué tambores usas, tipos de palillos, parches, correas etc. y por qué?.
Mi tambor favorito lo compramos en el antiguo Zig – Zag de la Calle Mayor de Alcañiz en la Semana Santa de 1995. El mismo Jueves Santo lo recibí con urgencia en las estación de autobuses de Reus. Es el primer tambor con doble cuerpo y pilaretes que vi. Lo estrené al día siguiente en mi primera procesión de Viernes Santo como cabo en la Banda de la Santa Cena de Tarragona. Lo guardo con mucho cariño y solo lo utilizo en momentos especiales. Siempre digo que, si los ángeles hablaran, sonarían como ese tambor. Me encanta subir y bajar el volumen de un redoble constante con ese tambor. Alguna lagrima he visto caer en procesión, a parte de las mías, gracias a su dulce sonido acristalado.
También entre muchos otros, tengo un tambor de los llamados tradicionales, cuerpo de latón, tensores de cuerda y aros de madera. Una delicia tocarlo… te sitúa de inmediato a tiempos antiguos. Los palillos que uso son normales de 40 centímetros y tengo la peculiaridad de poner esparadrapo suave en la zona de agarre, ya que me sudan un poco las manos y resulta muy cómodo para mí. Correa cruzada y parche el más fino y a la vez resistente posible.

¿Qué importancia crees que tiene el tambor, culturalmente hablando?.
Cada zona o región posee una identidad cultural particular. Si hacemos un repaso por las diferentes provincias españolas, siempre encontramos un elemento identificador de la cultura regional. En mi opinión, pensar en Aragón es pensar en los Tambores y su peculiar sonido. Es el hilo conductor de muchas historias Aragonesas, una manera de vivir, de conocer a nuevas personas, de relacionarte. ¿Qué seria de Aragón sin los Tambores? ¿Cuántos turistas nos visitan anualmente para conocer esta tradición? Estas preguntas son las que por sí solas responden la importancia del Tambor culturalmente hablando y no solo pensando en Aragón, sino también en otras zonas, como Andalucía, Castellón, Albacete, Donostia y Catalunya, donde la pasión por el tambor es también popularmente conocida.

Explícanos qué momento o experiencia destacarías por encima de todos, a lo largo de tu trayectoria como tamborilero, acompañando a otros tambores o en solitario.

Momentos mil, experiencias interminables, pero no me puedo quedar solo con 1, permitirme excepcionalmente quedarme con 2 momentos.
El primero, fue en el año 2005, cuando conseguimos por primera vez tocar en el Teatro de Alcañiz con nuestra banda de la Santa Cena de Tarragona. Era una manera de presentarnos en sociedad, de explicar nuestra historia y de, por fin, unir lazos con nuestras raíces. Fue un día inolvidable para mi familia. Me acuerdo mucho de mi tío Ángel, que nos dejó lamentablemente la semana antes de la actuación. Un beso con redoble que ese día le dedicamos al cielo.
El segundo momento, conseguir actuar con nuestra banda en la Semana Santa de Sevilla. Imaginaros trasladar hasta allí a 42 personas, instrumentos, bombos y el estruendo que causaron en Sevilla nuestros toques. Podéis ver videos de todo ello si ponéis en YOUTUBE; TIMBALERS SANT SOPAR
A parte, y no puedo dejar de nombrarlo, fue un honor actuar en la inauguración de la Expo 2008 de Zaragoza con la cuadrilla de Alcañiz. Doy gracias a mis compañeros por invitarme.

¿Tu próximo proyecto, idea, aventura, locura… tamborilera?.
Después de mas de 30 años dedicando horas a la formación de nuevos tamborileros en Tarragona, creando nuevos ritmos y buscando salidas que motiven a los integrantes de la banda, ha llegado el momento de volver a mis orígenes. Vivir en Tarragona me aleja bastante del día a día Alcañizano. En el pueblo, el tambor se interpreta de manera diferente, ya que allí siempre me han enseñado que el tambor une y no divide. Y precisamente, después de mi experiencia, creo que esa es la clave de todo. Así que, ya me he apuntado a listas para poder ser integrante algún día de la Banda de El Silencio de Alcañiz, espero conseguirlo. Eso supondrá subir al pueblo los martes y jueves para ensayar con la banda durante aproximadamente unas 5 semanas consecutivas. Más o menos unos 3.000 kilómetros de puro sentimiento… Lo dicho, ojalá algún día pueda hacerlo.
También si todo va bien, esta Semana Santa participaré con mis compañeros Alcañizanos en las Jornadas de la ruta que como bien sabéis son en Alcañiz. Así que sumaremos Km de carretera y ensayos.

¿Nos hemos dejado algo?…
Pues para terminar, quiero haceros conocedores de esta bonita poesía que redacto en el año 2005 una buena amiga de la familia.

“Allá por los años 50, vivía la familia Tirado trabajando en Alcañiz, en los aceites Abaco.
Por circunstancias diversas tienen que marchar de allí, sus cuerpos en Tarragona…sus almas en Alcañiz.
Miguel Tirado sufre día y noche, no se calman sus temores sus lágrimas lo reflejan…añoranza de Tambores.
Con el tiempo todo llega, la vida en vano no pasa, amor, trabajo e hijos le devuelven la esperanza.
Pero la espinita sigue clavada en su corazón, los Tambores de Alcañiz resuenan con emoción.
¡Quiero tocar los tambores, sentir la felicidad de que todo Tarragona escuche su buen sonar!
Desde hace 35 años, en el barrio del El Serrallo se oyen sonar Tambores en la familia Tirado.
En San Pedro, en el Serrallo y siempre en Semana Santa los tambores de Alcañiz suenan con añoranza.
El Gremi de Marejants con fervor y gran esfuerzo, a hombros y no con ruedas pasean el Santo Entierro.
Son dos toques principales los que enseñan con esmero, uno el Cristo del Silencio, otro Jesús Nazareno.
Un toque tan especial, más que un toque es un latido porque el tambor de Alcañiz suena…no hace ruido.
Incansables los tambores acompañan a otro paso, la Santa Cena que dirige ya el cabo Javi Tirado.
El tambor por esa tierra se refleja aquí y ahora cuando tocan los tambores de Alcañiz en Tarragona.
Alcañiz y sus tambores siempre en mí estarán presentes, ¡Gracias! Desde el corazón de este Alcañizano ausente.”

Un abrazo a todos y muchos redobles.

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