Además de ser un excelente diseñador gráfico y un reconocido fotógrafo, Jaime Ocón es uno de los mejores tamborileros que tiene Logroño, sino el mejor.

Al más puro estilo zaragozano, Jaime interpreta marchas e himnos con impecable pureza, siempre lleno de sentimiento cofrade. Lo conocemos un poco mejor a continuación.

jaimeBienvenido a tu casa, Jaime. Cuéntanos, ¿a qué edad empezaste a tocar el tambor?
A los 13 años.

¿Qué te motivó para escoger este instrumento?.
Cuando era muy pequeñito desfilaba en mi cofradía con mi pequeño y pesado farolín junto al resto de niños que componíamos la sección infantil. En nuestra procesión del Jueves Santo nos ubicaban detrás de la banda de tambores y bombos, y claro, éramos críos y como la gozábamos escuchando a los tambores y bombos hacer mucho ruido. Se me caía la baba (menos mal que iba tapado). Recuerdo que tras algunas horas de procesión ya me sabía cachitos de algunas marchas que tocaba la banda durante el recorrido y las tarareaba bajo el capuz. Cada año que pasaba me gustaba más aquella marea de tambores que atronaba las calles de
mi ciudad y un buen año dije: – Mamá, Quiero tambor!. El resto te lo puedes imaginar.

¿Cuáles fueron tus principales referencias en el tambor en tus comienzos?.
Mis hermano/as cofrades. Verlos tocar, escucharlos tantos años estando en sección infantil me marco mucho. La primera persona dentro de mi cofradía que me inicio en esta gran aventura fue D. Roberto Pascual Domaica. Llegamos los nuevos a nuestro primer ensayo y nos apartaron de los “mayores” para iniciarnos y explicarnos los conceptos básicos (golpe, tresillo, redoble, la lenta..), allí estaba nuestro querido hermano Roberto aguantando a unos chavales que años más tarde pasamos a ser los que enseñamos a las nuevas generaciones.

¿Perteneces a alguna cofradía o agrupación de tambores?
Pertenezco a la Cofradía de las Siete Palabras y el Silencio de Logroño, popularmente conocida como “Los Escolapios”.

Dinos un tamboriler@ o agrupación/cofradía que todavía no hayas visto en directo y que te gustaría ver.
Almassora (versión concurso). Deseo.

¿Tienes alguna formación en percusión, técnicamente hablando?.
Ninguna en absoluto.

¿Sigues una rutina continuada de estudio o práctica?.
Suelo quemar el YouTube viendo vídeos de exaltaciones, concursos, procesiones y demás. Siempre buscando algún rufe o toque que me guste, estudiando marchas, sus voces, su ritmo… Junto a mi teclado de ordenador tengo una caja sorda y unas baquetas, todos los días le meto caña, practico y hago mis cositas… antes lo hacía en el tambor, pero el vecino se quejaba.

Háblanos de tu tambor actual, por favor. ¿Nos puedes detallar qué tambores usas, tipos de palillos, parches, correas etc. y por qué?.
Actualmente uso un Tomás Gascón de 38. Aros perforados y cuerpo plateados, tornillería y cuerda decorativa dorada. Dos bordoneras interiores y una exterior, todos los bordones son de cobre. En parches uso de 125 micras en batidor y 75 micras en bordonero inferior, ambos transparentes y bien tensadicos. Soy más de baqueta fina, me resulta más cómodo a la hora de ejecutar los toques, siempre he usado las baquetas de haya pero en los últimos años me he pasado al ipe. En mis principios use durante muchos años una correa de reglamento de cuero blanco, son las típicas que se usaban en mi cofradía, pero actualmente uso una tradicional correa negra de cuero, por comodidad.
Respecto al resto de tambores que uso… digamos que se me está yendo un poco de las manos. Tengo cuatro tambores del difunto maestro artesano D. Tomás Gascón. Uno de 40 ancho de pilaretes, uno de 38 ancho de cuerda, dos de 38 bajos de pilaretes. Y junto a ellos también está mi primer tambor que me regalo mi madre, un 38 ancho de cuerda de Calanda que desempolvo cuando tengo nostalgia o algún hermano/a de mi cofradía necesita un instrumento.
La familia crecerá, estoy seguro.

¿Qué importancia crees que tiene el tambor, culturalmente hablando?.
El tambor rompe con lo establecido. Es innegable que es un “instrumento” de unión y convicencia entre personas (ya sean de bandas de cofradías o cualquier agrupación). Su importancia ya ha quedado reflejada con la reciente declaración de las tamborradas como Patriminio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO. Es para celebrarlo.

Explícanos qué momento o experiencia destacarías por encima de todos, a lo largo de tu trayectoria como tamborilero, acompañando a otros tambores o en solitario.
A nivel colectivo me quedo con una exaltación de 2014. Mi cofradía estaba de celebración, cumplíamos 50 años. Nos propusimos organizar una Exaltación de Tambores en el Paseo del Espolón dentro de los actos del aniversario, pero no una cualquiera… conseguimos un hito. Juntamos en aquella exaltación a todas las bandas de cofradías escolapias de España. Hermano/as tamborileros de Zaragoza, Bilbao, Jaca, Barbastro, Daroca y Getafe acudieron a nuestra convocatoria. Más que especial, más que emotivo. El día, el ambiente, los hermano/as, todos volcados en aquella ilusión tamborilera. No fue fácil, muchos factores, muchos preparativos. El grupo de exaltación ensayó muy duro, compusimos una marcha nueva y en el último ensayo no salía la
marcha bien, ¿Qué nos pasaba?, ¿Nervios?, ¿Inseguridad?… Llego el día y la hora señalada… y nos salió redondo,
perfecto, el público flipó y nosotros ni te cuento. Fue de esos instantes fugaces en la que la satisfacción del trabajo bien hecho exalta en sentimientos compartido cuanto estas tocando tu tambor.
A nivel individual… me quedo con mi primer Jueves Santo en el que tuve el honor de ser el tambor que rufaba y marcaba el paso de nuestro Sagrado Titular “El Cristo de las Siete Palabras” en procesión. Fue en el 2016. Fue junto a D. Jorge Yécora, él era el jefe entonces y yo su segundo.

¿Tu próximo proyecto, idea, aventura, locura… tamborilera?.
Recientemente he sido nombrado jefe de banda del paso de mi cofradía. Junto a dos de mis mejores amigos y hermanos me he embarcado en un proyecto de mejora musical. Estamos trabajando para dotar de un repertorio de toques de lenta a esta formación, su ampliación en el abanico de diferentes instrumentos (timbales, redoblantes, con maza…) y también una adaptación de la percusión a nuestra sección de trompetas. Estamos con muchas ganas y creo firmemente que el esfuerzo y las horas invertidas darán sus frutos en la Semana Santa de 2019.

¿Nos hemos dejado algo?…
Darte las gracias Fran, muchas gracias por crear este espacio digital en el que poder compartir nuestras experiencias y vivencias con aquello que nos une en común, el tambor.

Un abrazo, Jaime.

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