Vengo dándome cuenta desde hace años, como apasionado que soy de la Historia de los Tambores, que, salvo en Moratalla, Mula y quizá en algún otro pueblo donde las tamboradas caben dentro del contexto pagano, la inmensa mayoría de pueblos tiene estas tamboradas vinculadas al auto procesional de la Semana Santa.

No sabemos con exactitud cuando surgen ni si surgieron todas por la misma causa y en un tiempo determinado o en varios espacios temporales, porque apenas hay datos sobre ese pasado, ni en archivos ni en la prensa escrita.

La data más antigua que tenemos en Mula sobre la tamborada muleña es una prohibición, recogida en las Ordenanzas Municipales de 1859 para el ejercicio de 1860, la cual nos lleva a entender que, para entonces, la tamborada ya venía lanzada puesto que no se prohibe algo que no existe.

Resumiendo a fin de no extenderme mucho más, no sabemos si las tamboradas del país -salvo excepciones como la de San Sebastián y alguna otra- surgen todas en el contexto procesional y estas nuestras se salen con el tiempo, o surgen todas en el contexto pagano y muchas de ellas, sobretodo en los pueblos pequeños donde la Iglesia está fuerte, acaban entrando a ese contexto.

Personalmente creo que las de Hellín, Moratalla y Mula tienen un origen pagano, y que ninguna de ellas es anterior al siglo XIX.

Os dejo una foto de hacia 1963 en la que estamos 4 amigos tocando el tambor, y tan solo uno de los cuatro viste túnica. Yo soy el tamborista de la izquierda, el del tambor de aros de hierro.

Texto y foto: Manuel Risueño