Hoy en El Redoblante nos encontramos a solas con Eduardo Bardavío, de Tambores Alcañiz. Un artesano y reconocido tamborilero cuya pasión por el tambor le ha ocupado toda una vida. A continuación, el propio Eduardo desgrana brevemente sus andanzas.

eduardo-bardavio“Mi pasión por el tambor se remonta a edades tempranas, desde los tres años gracias a la afición transmitida por mi padre de los toques y redobles tradicionales. Comienzo con el tiempo a participar desde muy joven en la ruta del tambor y jornadas nacionales.

La inquietud de tener un tambor fabricado por mí me adentró en el mundo de la fabricación. Como no podía ser de otra manera, tenía que ser un tambor al “viejo estilo”, caja de latón piel de cabrito, aros de madera tensado con piel de cáñamo y abrazaderas de cuero. Para sacarle mayor sonido era un 38 de caja ancha con bordonera interior en la parte superior y una exterior en la parte inferior. El sonido de estos tambores es especial, gracias a las finas pieles curtidas por un artesano local.

Por mi participación como Cabo en la Cofradía del Silencio, el día de jueves santo junto a una banda de timbales fabricados en acero y piel natural tensados con cuerdas, preparé un tambor que me asegurara una fiabilidad todo el tiempo que dura la procesión, y eso lo asegura una piel de plástico, con lo cual fabrico un 38 de acero con llaves en la parte superior para conseguir la tensión deseada, piel inferior tensada con cuerdas y abrazaderas de cuero, al contrario que en otros modelos en éstos la cuerda sí que tiene la función de tensado.

El tiempo te lleva a fabricar algunos tradicionales, de latón para la familia, otros en acero y llaves para amigos, lo cual me lleva a plantearme la dedicación a ser un artesano del tambor, bajo el nombre Tambores Alcañiz, siempre con la experiencia como tamborilero, punto importante a la hora de realizar los ajustes en cualquier tambor, sabiendo que cada uno tenemos nuestros gustos en tensión de pieles, grosores, palillos incluso el agarre de éstos. A día de hoy he terminado con un 406 de titanio, el cual reduce considerablemente el peso y me da el sonido que en este momento preciso.

La afición al tambor te lleva a conocer a grandes amigos en la Ruta del Tambor como en Jornadas Nacionales, a lo que hay que sumar esa ilusión de todos esos niños y adultos cuando intentamos transmitirles todo lo referente a este instrumento y nuestras tradiciones en las clases que realizamos desde la Asociación Amigos del Tambor de Alcañiz.”

Salud y redobles,
Eduardo Bardavío